Las famosas inyecciones intravitreas han conseguido hacer de la oftalmología, y en concreto la oftalmología, una especialidad curativa para muchas de las enfermedades que hasta la llegada de éstas tan sólo contemplábamos como resignados espectadores. 

En primer lugar, la Degeneración Macular Asociada a Edad (DMAE, proceso ante el que no había nada que hacer, o el edema macular diabético, en el que acabábamos mutilando la retina como mal menor, o los dramáticos casos de neovascularización coro idea en miopes, por la edad temprana de presentación,...han pasado a ser procesos crónicos, en los que el esfuerzo del sistema permite conservar la independencia del paciente. 

Disponemos de varias alternativas, Antiagniogénicos y Corticoides de liberación lenta. H

Antiangiogénicos: ; Ranibizumab (Lucentis®) el más veterano, pero aún referencia en cuanto a resultados y experiencia para su manejo, nos ha mostrado el camino para conseguir mejorar la calidad de vida de los pacientes con patología vascular retiraran y aún no hay evidencia de superioridad en ninguno de sus competidores. Más reciente, Aflibercept ( Eylea®) nos ofrece una alternativa con una posología de inicio más cómoda aunque sin la experiencia que el anterior aún en pautas personalizadas, las más eficaces y eficientes en el  tratamiento en cualquiera de sus indicaciones. Bevacizumab ( avastin®) es una fármaco que ha demostrado ser eficaz en DMAE, pero no hay indicación en ficha técnica para su empleo y la única ventaja que ofrece es el precio, que dado el ambiente en el que nos movemos, a veces, no es poca.

En cualquiera de los casos, es importante cumplir los protocolos de la manera más exacta posible, de manera que seamos contundentes, no dejando lugar al avance de la enfermedad. Es especialmente importante ser agresivos al inicio del tratamiento donde marcaremos el devenir del proceso.

Corticoides de liberación lenta: Es difícil establecer comparaciones, entre unos y otros, ya que el mecanismo de acción, posología y sobre todo posibles complicaciones asociadas, es diferente. Los corticoides (Dexametasona -Ozurdex®) nos abren la posibilidad a pautas de manejo más cómodas, en muchos casos más eficientes. Su empleo precisa conocer las posibles complicaciones asociadas a su uso, como el aumento de la presión intraocular en un porcentaje de pacientes, aproximadamente un 24 %, o la aparición de catarata en inyecciones repetidas. No obstante es una opción en muchos casos de primera linea por su potencia y en otros una alternativa ante el fracaso de otras estrategias.

Las inyecciones, han de ponerse en un ambiente limpio, no necesariamente en quirófano pero es recomendable hacerlo al menso en sala limpia, con material desechable, y con las medidas de asepsia quirúrgica para el campo de trabajo. Esto nos asegurará, una probabilidad de complicaciones como la infecciones, suficientemente baja como para considerar la inyección intravítrea, un proceso seguro.

Siempre escuche a su oftalmólogo, pues le ofrecerá una opción segura y eficaz adaptada a su caso.